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ABEJAS
Las abejas son insectos sociales y colaboradores que viven en las colmenas formando grandes colonias, lo que ha proporcionado a las sociedades humanas miel y cera de abeja desde hace miles de años. Este uso comercial ha desarrollado la industria de la apicultura, que se dedica a la cría de abejas, aunque muchas especies siguen viviendo en la naturaleza.
Los insectos forman parte de nuestros ecosistemas naturales y tienen un papel crucial en el mismo , ya que forman parte de la biodiversidad.
La polinización es clave para la biodiversidad, si las abejas desaparecen o disminuyen supondría una catástrofe ambiental, el 35% de la producción mundial de alimento depende directamente de ella. Lo importante es que las flores sean polinizadas para la sostenibilidad de la agricultura.
La polinización nos asegura el nacimiento de especies de origen vegetal de la tierra, si estas fallan la cadena trófica también lo hace así pues la polinización se traduciría en una irremediable pérdida de un sin fin de especies animales y vegetales, incluyendo la gran mayoría que el humano necesita para su alimentación.
el ciclo vital de una abeja:
La abeja reina pone entre 1500 y 2000 huevos de reinas, obreras hembras infértiles y zánganos masculinos.
Después de 3 ó 4 días, los huevos eclosionan en larvas y las abejas obreras los alimentan.
La pupa no ingiere alimentos, empieza a perder su forma de gusano y a desarrollar ojos, alas y patas de una abeja adulta.
Las abejas tienen trabajos y longevidad diferentes. Las obreras hembras estériles viven entre 21 y 40 días, se ocupan de las abejas jóvenes y cuidan la entrada a la colmena, o son obreras de campo que recogen polen, néctar y agua. Los zánganos viven entre 30 y 90 días y su única función es aparearse con la reina.
El trabajo de una abeja viene determinado por su sexo. Las únicas que normalmente vemos son las abejas obreras. Una única colmena de abejas tiene aproximadamente de 30 000 a 80 000 y, de ellas, casi todas son abejas obreras. Esto significa que son hembras más pequeñas que la reina y que no pueden reproducirse.
El trabajo de la abeja reina es sencillo: pone los huevos que constituirán la nueva generación de abejas. Normalmente no hay más que una abeja reina en una colmena. Si muere, las obreras crean una nueva abeja reina alimentando a una de las obreras con una dieta especial, la jalea real.
Este elixir hace que la abeja obrera se desarrolle y se convierta en una reina fértil. Las reinas también ponen orden en el trabajo de la colmena desarrollando productos químicos que guían el comportamiento de las demás abeja
Las abejas macho, o zánganos, no trabajan. Su función pasa por comer miel y aguardar la oportunidad de aparearse. Cuando llega el momento de que la abeja reina se aparee, los zánganos de otras colonias compiten para inseminarla.
En el aire, tratan de aparearse con ella y, si lo logran, caen al suelo en una muerte victoriosa. La abeja reina se aparea con hasta 20 zánganos y almacena los espermatozoides durante el resto de su vida.
La reina determina el sexo de las abejas cuando pone los huevos, unos 1500 al día durante dos a cinco años. Por tanto, la abeja reina posee la capacidad de decidir qué huevos se convertirán en obreras y cuáles en zánganos.
Los zánganos son la tercera casta de las colmenas, y son machos. En cada colmena viven cientos de zánganos durante la primavera y el verano, pero son expulsados en invierno, cuando la colmena adopta una forma de vida más austera.Las abejas viven durante todo el invierno de la miel y el polen almacenados, manteniéndose juntas para conservar el calor. Las larvas también se alimentan en invierno de los productos almacenados y, al llegar la primavera, vivirá un nuevo enjambre en la colmena.
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